Pongamos que hablo de Madrid

Estándar

Allá donde se cruzan los caminos,

donde el mar no se puede concebir,

donde regresa siempre el fugitivo,

pongamos que hablo de Madrid.

No me gusta Madrid en agosto. Sí, hay menos gente, menos coches, menos vida pero no hay playa, no hay relax, el calor es seco, se resecan las manos, los pies, las ideas… Y parece que el tiempo se suspende, como si no existiera, como si en realidad todo lo que hacemos es esperar a que llegue septiembre para empezar de verdad la rutina.

Exposición Antonio López en Museo Thyssen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s